Esta revista mantiene un embargo de 1 año respecto a la edición en papel.

Juan Miguel Otxotorena e-mail(Inicie sesión)

Contenido principal del artículo

Autores/as

Juan Miguel Otxotorena e-mail(Inicie sesión)

Resumen

38
Hace muy poco que los modos de hacer arquitectura han comenzado a ser vistos como directamente susceptibles de valoraciones morales. Peter Collins ha observado, por ejemplo, que “... una de las características más destacadas de la arquitectura moderna ha sido su relación con la moral: las bases éticas del diseño arquitectónico han preocupado a los teorizadores modernos de un modo antes desconocido”. La presencia de las argumentaciones éticas en la justificación de las metodologías de proyecto, en efecto, aparece ligada, en al ámbito de la arquitectura, a la evolución de las actitudes culturales modernas. La relación de ambos factores constituye un dato histórico. Su expresión más reciente estaría en el llamado Movimiento Moderno, fenómeno multidimensional correlativo de la peculiar conciencia histórica que subyace en esta denominación, el cual se ha convertido en poco menos que el marco de referencia básico para nuestros propios planteamientos teóricos y viene siendo objeto recurrente de estudio y revisión en los últimos tiempos, en el marco de la situación significativamente denominada ‘post-moderna’.

Métricas





Search GoogleScholar




Detalles

Detalles del artículo

Sección
Artículos